Un fin de semana estupendo

Este fin de semana hemos vuelto a la normalidad en cuanto las reuniones que solemos celebrar en casa. El viernes por la noche vinieron mi hermana Angelina, mi sobrina Marta y mi cuñada Yolanda. El día anterior habíamos ido a la presentación del libro Re-Ser y se me ocurrió que podíamos alargar la cena del jueves en mi casa para el viernes. Porque dicho sea de paso que cada vez que estoy con ellas me sabe a poco. Me siento tremendamente afortunada de que estén en mi vida, me parece un gran regalo y si hablo de lo excepcionales que son cada una de ellas me quedaría corta.

La palabra que definiría el viernes para mí es «Divertido» (y eso lo he dicho yo), muchas risas, buen ambiente, buena música, espero que buena comida y un trivial rematando la noche donde obviamente y vaya con quien vaya siempre pierdo. La idea era hacer fotos de la comida pero no encontré la cámara, así que tendrá que valer con el relato.

Hice unas piruletas de queso, otras de tomate, canapés, chupitos de humus con colines, tostadas con salmón, pates… en fin, lo que viene siendo un picoteo. Nos fuimos a dormir un poco tarde, pero yo me sentía más despierta y animada que nunca.

El sábado hicimos la cena con mi hermano Javi, Carolina y mis sobrinos Esteban y Pablo. Fue una cena encantadora con personas que adoro y que espero tener siempre tan cerca como lo estuvieron anoche. Tampoco hice fotos, unas mini-tortillas de patatas para cada uno, cucharillas de calabaza (mágicas, Esteban sabe de qué va), patés con mermeladas, ensalada con crema de Módena y piñones, volovanes de cangrejo y mayonesa, pan con tomate…

Después jugamos al Scattergories con lo que pasamos un rato muy ameno, dejamos el juego para jugar a la Wii Fit, mi hermano de parador de pelotas no tiene precio y a mí se me dan fatal los saltos de esquí. Al final sacamos la Play2 para cantar y Carolina se lo pasó en grande cantando (además tiene una voz muy bonita), se nos hizo un poco tarde (sobre todo para ellos que hoy tenían que madrugar), pero para nosotros fue otro pequeño lujo del que disfrutar de tanto en tanto.

Tengo mucha suerte de poder disfrutar de mi familia y la gente que me rodea, de impregnarme de cada uno de ellos y de lo que suponen para mí. Es realmente bonito experimentar esto y tanto yo como David hemos tenido mucha suerte en este sentido. 

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