Algo grande contenido en el pecho

Esta mañana me he levantado temprano, he puesto la TV, y mientras preparaba el trabajo de la próxima semana, sonaba de fondo la música clásica de Los Conciertos de la 2. En ese momento el aire estaba repleto del sonido de “La Fantasía para piano, coro y orquesta en Do menor Opus 80” del magnífico compositor Ludwig Van Beethoven, la virtuosidad del pianista me ha sorprendido gratamente, era una mezcla perfecta de habilidad, sentimiento e inteligencia, sus gestos eran como una onda sonora que se fundía con la música.

 Beethoven

Al empezar la parte del Coro y leer la traducción de lo cantado, en los subtítulos que iban apareciendo, me he ido emocionando cada vez más, hasta romper a llorar de tanta perfección, no se como, pero allí no estaba yo como persona, en mi lugar el Dios del Sentimiento y de la Belleza había colmado el espacio y el tiempo con su Esencia trascendiendo a la máscara, ha sido precioso. Transcribo el texto cantado por el Coro que es una poesía de Kuffner, el original está en alemán y no hay un consenso en cuanto a traducciones, así que trascribo dos hermosas traducciones. A continuación la que pusieron en el programa de la 2:

“Con gracia y dulzura resuenan
las armonías de nuestra Vida
y el sentido de la Belleza engendra
flores que eternamente florecen.

La Paz y la Alegría avanzan cual amigas
como el juego alternante de la olas;
y lo que insistía en ser rudo y hostil
entra a formar parte de lo sublime.

Cuando en los tonos reina la magia
y en las palabras la inspiración
se configura lo maravilloso,
noche y tempestad se vuelven Luz.

Calma exterior y Alegría interior
priman para el bienaventurado;
y el sol primaveral de las artes
permite que de ambas nazca Luz.

Algo grande contenido en el pecho
florece de nuevo en toda su Belleza;
si un espíritu se ha encumbrado
todo un coro de espíritus resuena siempre a su alrededor.

Aceptad, pues, almas bellas,
alegremente los dones del buen arte.
Cuando se unen el Amor y la Fuerza
el favor de los Dioses al hombre recompensa.”

Esta traducción también es preciosa:

“Galante, bello y precioso es el sonido
de la armonía en nuestra vida,
y el sentido de la Belleza genera
flores que florecerán eternamente.

Paz y Alegría flotan amablemente
como el movimiento de las olas,
que se precipitan brutales y fogosas
como transformadas con gran excitación.

Cuando el sonido mágico predomina
y las palabras producen devoción,
las maravillas deben tomar forma,
la noche y la tempestad cambian a Luz.

Sin inquietudes, en la cúspide,
son felices los gobernantes humanos.
Pero el sol primaveral
nos da su Luz desde el nacimiento.

Fuertemente inculcada en el corazón,
se precipita de nuevo la Belleza.
Cuando el espíritu late con fuerza,
un coro de espíritus resuena eternamente.

Así pues, amados espíritus,
aceptad alegres el don de la Belleza.
Cuando el Amor y la Fuerza fueron unidos,
el regalo al hombre fue la Gracia divina.”

Pero la música y la alegría no ha acabado aquí, después han seguido sonando diferentes composiciones, entre ellas la famosa Sinfonía n.º 9 Op. 125 en re menor, que se ha convertido en el himno de los Europeos. A continuación la parte cantada de la Sinfonía, la Oda a la Alegría del poeta Schiller:

«¡Alegría! Alegría, bella chispa divina,
hija del Eliseo,
entramos ardientes de embriaguez,
¡oh, celeste!, en tu santuario.
Tu magia anuda los lazos
Que la rígida moda rompiera; (también: Que la espada de la moda rompiera;)
Y todos los hombres serán hermanos (también: Y los mendigos serán hermanos de nobles;)
bajo tus dulces alas bienhechoras.

Coro

Quien tuvo el golpe de suerte
De tener la amistad de un amigo cierto,
Quien ha conquistado una noble mujer,
Que una su voz de júbilo a la nuestra.
Si, que venga aquél que en la Tierra
Pueda llamar siquiera suya un alma,
Pero, quien jamás lo ha logrado
Que se aleje llorando de nuestro grupillo.

Coro

Se verte la alegría para todos los seres
Por todas las fontanas de la naturaleza;
Todas las criaturas, buenas o malvadas,
Siguen su camino de rosas.
Ella nos dio los besos y los vinos,
Y un buen amigo probado hasta la muerte;
Al pequeño gusano se dio la voluptuosidad
Como al querubín que está ante Dios.

Alegres, como vuelan sus soles
A través de la espléndida bóveda celeste,
Corred, hermanos, seguid vuestra senda,
Alegres como el héroe hacia la victoria.

¡Abrazaos, millones de seres!
¡Este beso para el mundo entero!
Hermanos, sobre la bóveda de las estrellas
Seguramente debe habitar un Padre amado.
¿Os venís abajo, millones de seres?
¿Mundo, presientes al Creador?
¡Búscalo por encima de las estrellas,
allí debe estar Su morada!»

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