La comunión debe ser simétrica

Hoy voy a hablar sobre un tema del que soy bastante lego, bueno sin tener que tirar de la modestia soy un lego en bastantes cosas; el mundo del arte es un mundo que nos acerca a la belleza y nos hace descubrir sensaciones estupendas y hoy ha llegado su turno en mi ventana. Concretamente hablaré sobre una pintura que descubrí en un libro que trataba sobre la proporción áurea de la cual ya mencioné en un post anterior. Esta pintura trata sobre una escena que ha sido varias veces reproducida por distintos pintores a lo largo de la historia de nuestra civilización occidental: “La Última Cena de Jesucristo”. Seguro que todos conocéis el famoso cuadro de Da Vinci, que ha dado lugar a tantas leyendas, incluso ha dado para varios libros y una película: “El Código Da Vinci” de Dan Brown. Como el cuadro de Da Vinci se ha tocado hasta el empalago yo he creído oportuno variar de pintor: Salvador Dalí, el surrealista pintor catalán, y su magnífico cuadro “El Sacramento de la Última Cena”.

Esta pintura que fue pintada en 1955 se puede encontrar actualmente en la National Gallery of Art de Washington. Dalí entregó esta obra con la frase «La comunión debe ser simétrica» y cuando se le pidió que la describiera dijo que era una «cosmogonía aritmética y filosófica basada en la sublimación paranoica del número doce… el pentágono contiene al hombre microcósmico: Jesucristo…». Uno puede reflexionar sobre la primera frase y comprender, sin mirar siquiera el cuadro, que la comunión siendo el acto de recibir los fieles la eucaristía es también la común unión entre personas que comparten ideas, sentimientos, etc. Común hay que entenderlo aquí como en comunidad, entre dos o más personas, conjuntamente, de ahí la simetría.

Dali

Pero la simetría no se queda en una simple frase, si observamos la obra los doce apóstoles parecen seis reflejados en un espejo porque los seis de un lado son idénticos a los del otro, en las posturas y en sus formas corporales. Incluso el pan aparece partido en dos pedazos simétricos. La segunda frase habla, entre otras cosas, sobre la cosmogonía aritmética y no es de extrañar esto cuando uno descubre que las dimensiones del cuadro, 167 x 268 cm, coinciden con un rectángulo de proporciones áureas es decir el cociente de los lados se aproxima al número phi.

Que diferente es este cuadro de la famosa pintura de Da Vinci, Un Cristo asexuado (¿será la cara de Gala?) no es representado con barba y su túnica deja descubierto su pecho, si nos fijamos descubriremos que esta representación de Jesucristo es transparente y el paisaje de fondo lo traspasa, quizás no está presente en cuerpo físico y por eso sus discípulos no lo miran atentamente como en otras obras de La Última Cena sino que inclinan sus cabezas en la mesa y rezan como sino pudieran ver al Maestro, presente espiritualmente.

Dali y Jesus

Pero no es lo único transparente en este cuadro, un torso humano sin cabeza aparece suspendido sobre el paisaje y un gran dodecaedro transparente cubre la escena. ¿De quién es el torso humano que aparece sin mostrar el rostro?. Hay quien cree que se trata de Dios y lo justifica por la siguiente frase que aparece en el Éxodo del Antiguo Testamento:

33:18 Entonces dijo Moisés: «Déjame ver, por favor, tu gloria.»
33:19 El le contestó: «Yo haré pasar ante tu vista toda mi bondad y pronunciaré delante de ti el nombre de Yahveh; pues hago gracia a quien hago gracia y tengo misericordia con quien tengo misericordia.»
33:20 Y añadió: «Pero mi rostro no podrás verlo; porque no puede verme el hombre y seguir viviendo.»
33:21 Luego dijo Yahveh: «Mira, hay un lugar junto a mí; tú te colocarás sobre la peña.
33:22 Y al pasar mi gloria, te pondré en una hendidura de la peña y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado.
33:23 Luego apartaré mi mano, para que veas mis espaldas; pero mi rostro no se puede ver.»

Así que si el rostro no puede verse tampoco en la pintura, debería tratarse de la figura de Dios. Esto se refuerza con otra teoría sobre la posición de las manos de Jesucristo. Con una mano se apunta a si mismo y con la otra apunta hacia el torso humano suspendido, y aquí tenemos otro fragmento del Evangelio de San Juan que nos dice “nadie viene al Padre, sino por mí” y “el que me ha visto a mí, ha visto al Padre”. Veámoslo:

14:5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?
14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
14:7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
14:8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
14:9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?

El tercer elemento transparente de la pintura es el dodecaedro. El dodecaedro es un sólido compuesto de doce pentágonos, igual que el número de apóstoles, y entonces recordamos la frase de Dalí: “basada en la sublimación paranoica del número doce” y todo va encajando. Pero no todo queda ahí, el dodecaedro es uno de los cinco poliedros regulares, o cinco sólidos perfectos identificados por Pitágoras, y fue relacionado en tiempos de Platón con los cinco elementos de los que se creía que se componía la Realidad: el fuego, el aire, el éter, el agua y la tierra. Representaron al agua con el icosaedro, con el tetraedro al fuego, con el octaedro al aire, con el cubo a la tierra y con el dodecaedro al éter. Hoy sabemos que el éter es una invención de Aristóteles pero en aquellos tiempos se creía que el eter era una clase especial de materia, aunque para Platón el éter es sólo una suerte de aire sutil, no una clase especial de elemento (Platón también creía que el dodecaedro era la representación del plan maestro del universo), y como el espíritu en aquel entonces se creía que era una especie de aire sutil (en griego tenemos pneuma que quería decir aire vital o espiritu), entonces, ¿qué otra cosa puede ser el dodecaedro sino que el Espíritu Santo?. Así hemos llegado al punto de encontrar en esta obra nada menos que a la mismísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, uno y trino.

Dodecaedro

Cuando Dalí dice que “el pentágono contiene al hombre microcósmico: Jesucristo” está recordando que el cinco, representado por el pentágono y el pentagrama, era para los Pitagóricos el número de la perfección humana y simbolizaba al hombre microcósmico. Otra cosa que sorprende es que siendo la escena original de El Evangelio de noche, en la obra de Dalí aparece un paisaje marítimo al amanecer. ¿Qué representa?. No estoy seguro pero tengo la teoría, creo que bastante fundada, de que con ello intentaba mostrar los restantes cuatro elementos de La Realidad de los antiguos griegos: el aire representado por el cielo y las nubes, el fuego representado por el Sol, el agua representado por el mar y la tierra representada por las montañas. No hay que olvidar que el neoplatonismo tuvo una clara influencia sobre el cristianismo.

Hasta aquí hemos llegado, amigos lectores. Espero que os haya servido, como lo hizo conmigo, saber sobre esta fascinante obra. Por cierto, la tercera imagen es un dibujo de un dodecaedro de Leonardo Da Vinci. Hasta pronto.

5 comentarios sobre “La comunión debe ser simétrica”

  1. Me ha encantado, a parte que Dalí es el pintor que más me gusta la argumentación que le das es detalladísima, felicidades…verdaderamente te has lucido.

    Aunque yo como soy un ser simple me pregunto si el pintor cuando hacia una obra de este tipo se planteaba tantas cosas como dices o bien simplemente se dejaba llevar por su pincel.

  2. Gracias Silvia, eres un solete. Respecto a lo que comentas en tu último párrafo, estoy convencido que había pintores que simbolizaban en sus cuadros el conocimiento que habían adquirido durante su vida, creo que Dalí fue uno de ellos. Piensa que para ellos la pintura es un lenguaje que les permite manifestar sus ideas, igual que los poetas manifiestan su realidad en sus poemas o algunos arquitectos en sus obras arquitectónicas.

  3. tengo este cuadro en mi kassa ,lo encontre en un casa antigua en la cuna de platero,juanramon jimenez,moguer (huelva) mide la mitad,pero esta muy bien,todo lo q esplica es perfecto,podria tener valor este cuadro??? contestar por favor

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