El mapa no es el territorio

Muy buenas,

este verano pasamos una semana inolvidable en una casa rural de Vallcebre, un pueblecito de la comarca del Alt Bergueda, provincia de Barcelona. La casa tenía un observatorio astronómico, así que pude participar en varias sesiones nocturnas para disfrutar del firmamento con el dueño de la casa, no se lo digáis a nadie pero soy amante de la astronomía, aunque eso es otra parte de la historia que quizás me anime a explicar en otro momento. El caso es que durante esos días tuvimos la oportunidad de visitar Bagà y su “Centre medieval i dels càtars” donde pudimos conocer la historia de aquella zona en tiempos de los cátaros, los también llamados hombres buenos o puros.

Me llamó la atención un mapa que mostraba como era el mapa geopolítico de Europa antes de la batalla de Muret, es decir anterior al año 1213. En aquella época la Corona de Aragón estaba constituida por el Reino de Aragón, por los Condados Catalanes,  por las conquistas realizadas durante el reinado de Ramón Berenguer IV como fueron Fraga y Lleida, por las conquistas llevadas a cabo por Alfonso II de Aragón, entre ellas Teruel. Los Condados Catalanes constaban del Condado de Barcelona (Cornellá, Besalú, Berga, Vic, Gerona, Manresa, Barcelona y Tarragona), la herencia provenzal de la casa de Barcelona: Provenza (Arles, Niza, Aix-en-Provence, Marsella), Carladès (Carlat), Gavaldá (Mende) y Millau (Millau) y los territorios feudatarios y vasallos de la casa de Barcelona: Béarn (Pau), Bigorra (Tarbes), Cominges (Saint Bertrand), Pallars Sobirá (Sort), Pallars Jussá (Tremp), Urgel (Castelciutat, Balaguer), Carcasona (Carcasona), Rasés, Rosellón (Castellrosselló) y Condado de Ampurias (Castelló de Ampurias).

Aquí tenemos el mapa, disculpadme por la calidad de la imagen, he tenido que hacer algunas virguerías con un programa de tratamiento de imagen para que se vea más o menos bien a partir de la fotografía que tomé:

Europa 1213 

A partir de ese pequeño reencuentro con la historia tuve curiosidad por saber más con la ayuda de Internet y de algunos libros, entonces me percaté como son de volubles nuestros mapas siglo a siglo, ya no es que el mapa no sea el territorio, es que los territorios cambian constantemente tras el enfrentamiento de fuerzas antagónicas. Uno se pregunta si identificarse con un territorio, si tomar como parte de nuestra identidad una nación, es o no un contrasentido. La identidad es el ente que existe como idéntico a sí mismo en el tiempo y el espacio, ¿como identificarse con algo que cambia constantemente, con algo que no permanece inmutable?. El tema es que la vida de los humanos es más corta que la de las naciones y es fácil, y me atrevería a decir que inevitable, tomar el modelo social y cultural de la época que nos toca a cada uno como parte de nuestra identidad social, con la que nos solemos confundir creyendo que nuestros países son eternos a pesar de que vemos formarse y desmembrarse países a lo largo de nuestras vidas. De hecho en el año 1900 existían cincuenta países reconocidos internacionalmente por los 193 que existen actualmente, casi nada!!!.

Pues bien, volviendo al dichoso mapa, algo que me gustaría destacar de la Corona de Aragón de aquel entonces es la parte que corresponde actualmente con el Midi o sur francés, o lo que en aquella época se llamaba Occitania.  Occitania fue una de las sociedades más cultas y evolucionadas de Europa, fue allí donde se desarrolló la civilización de los trovadores, su nivel cultural y su arte se avanzaron tres siglos al renacimiento. Era tan avanzada y tolerante que las mujeres (allí se creo el término «Dama») llegaban a un grado de emancipación y libertad amorosa que originó las Cortes de Amor, donde sólo se admitían relaciones sin ataduras, sin compromisos, y donde primaba la libertad en la unión entre un hombre y una mujer. Esto chocó frontalmente con la rígida moral de La Iglesia Católica y con los valores y costumbres misóginas de las otras culturas europeas. No es de extrañar que la doctrina de los cátaros tuviera tan alta difusión en Occitania, una sociedad de un nivel cultural más elevado facilitaba el asentamiento de este modo de entender el cristianismo, tan distinto del catolicismo. Por la importancia que tuvieron los cátaros en Occitania también se llamaron albigenses, de la ciudad occitana de Albí.

Otro día quizás hablemos de los cátaros, sólo comentar que la Batalla de Muret fue el preludio de la dominación francesa sobre Occitania, esto marcó el fin de la “herejía” cátara. Como colofón aquí tenemos como quedó la cosa después de la batalla, tan parecido al anterior mapa como un huevo a una castaña…

Muret 

Un saludo a las damas y caballeros que esto hayan leído,
David

2 comentarios sobre “El mapa no es el territorio”

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