Sucedáneos orientales o el despliegue del sometimiento en la nueva era

Sometimiento según el grado de inclinación
Nivel de sometimiento según el grado de inclinación en el saludo

Estamos en la época de las potencias emergentes orientales, como lo son China, India, Corea del Sur y otras, así como Japón que ya es una potencia económica de primer orden desde hace décadas. Estamos en la época donde las ideologías, creencias y filosofías orientales han cautivado a millones de occidentales, yo me considero uno de esos millones interesados en el budismo, el zen, el hinduismo, … Estamos en la época del auto-odio y de la descalificación de lo occidental, parece que ya nada tenga de positivo occidente, ni la filosofía griega, ni el cristianismo primitivo revolucionario contra el Imperio Romano que poco tuvo que ver con lo eclesiástico, ni la riqueza de las culturas populares en las que también hubo aspectos positivos, como las asambleas populares sin jerarquías ilegítimas que daban importancia a lo colectivo pero también al individuo, la ayuda mutua, etc.

Hay un aspecto que quiero destacar, mientras en países fascistas europeos, como lo fueron Italia, España y Alemania, hubo una oposición interna muy fuerte, en países como Japón esto no sucedió, por ejemplo en Italia y en Alemania hubo una resistencia muy importante al fascismo y a entrar en la segunda guerra mundial. En Alemania se sabe que hubo un grupo de resistencia antinazi llamado “La Orquesta Roja”, era un grupo muy numeroso. Hay que recordar que el 66% de los votantes alemanes no votaron a Hitler, los nazis no tenían la mayoría absoluta en el Reichstag y mediante varias tretas consiguieron disolver los otros partidos hasta imponer un Estado monopartidista. También es conocido que los nazis fusilaron a más de 30.000 soldados alemanes que se opusieron a los planes del nazismo. Otro caso es el español, en los planes de Franco estaba imponerse a los pueblos ibéricos en apenas tres meses, pero el pueblo acabó resistiendo durante tres años y durante la dictadura la resistencia continuó con los maquis y otros grupos.

Sin embargo en Japón hubo sumisión, no hubo una oposición popular al fascismo, ¿por qué no la hubo?. Se sabe que incluso el ejército japonés practicaba el canibalismo institucional, es una de las cosas que más sorprendió al historiador británico Antony Beevor, «los japoneses practicaron una política de canibalismo con sus prisioneros de guerra e incluso con sus compatriotas muertos en combate y los americanos y los australianos decidieron no decir nada al final de la guerra por el shock que podría suponer para los familiares de los prisioneros que habían sido devorados… …La crueldad de un ejército japonés «extremadamente militarizado», en el que se humillaba a los soldados y se les provocaba una furia y una ira que les llevaba a vengarse contra los soldados vencidos» (“La Segunda Guerra Mundial” de Antony Beevor). En 1939 el estado japonés ya había adoctrinado al pueblo con un racismo que nada tenía que envidiar al nazi, creían que todos los que no fueran japoneses eran de una raza inferior.

En la novela de inspiración autobiográfica de Amélie Nothomb “Estupor y Temblores” aparecen aspectos como la fuerte jerarquización de la sociedad japonesa y como son humillados aquellos que se atreven a cuestionar cualquier decisión de los mandos superiores. En Japón la empresa es una máquina que “sólo» pretende la sumisión total de los empleados, en ella se busca la desaparición de todo rasgo de individualidad en favor del conjunto y sus complicadas jerarquías. Como han conseguido ese grado de sumisión y esa destrucción del sujeto, en favor de lo gregario e impersonal, es algo que se tendrá que investigar en los próximos años.

Se sabe que el sistema estatal capitalista desde que se creó tiene una capacidad asombrosa para adaptarse a las circunstancias con el fin de perpetuarse. ¿No estaremos ante una operación para la autodestrucción de la conciencia colectiva, la búsqueda de unos sistemas de asentimiento ciego?. A los sistemas de poder les interesaría una población como la japonesa de 1939, lo que allí sucedió va más allá de la política, tiene que haber un trasfondo cultural…

Os dejo un fragmento de un libro del Dr. en filosofía Antonio Miguel Martín Morillas y un artículo del pensador independiente Félix Rodrigo Mora que da unos cuantos detalles más sobre este tema: ORIENTALISMOS, MERCADO Y AUTOODIO

«En Japón nada es tan sobresaliente como la importancia que se otorga al rango o la posición social dentro del grupo concreto jerarquizado. Como todo lo humano es jerarquía en Japón, hasta los mismos sutras budistas se ordenaron piramidalmente, con el “Sutra del Loto” (Hokke-kyô) ubicada en la cúspide de las escrituras sagradas por ser el único de entre los textos canónicos budistas en el que se daba cabida a la consideración del papel del Estado. Y es que lo más característico del budismo japonés, acaso lo que más le distancia de las versiones india y china (pero no tanto de la tibetana) del budismo, es su absoluta sumisión al poder político centralizado del Estado. De esta manera, lo que en la India arrancó como una doctrina superior que negaba el valor de la praxis política y el status quo establecido se convirtió para los japoneses en una preciada arma ideológica en manos del aparato estatal.»(CAPÍTULO 37. EL MODO DE PENSAR JAPONÉS Y SU CONTRASTE CON EL MODO DE PENSAR CHINO EN LA OBRA DE NAKAMURA HAJIME – Antonio Miguel Martín Morillas)

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