La agresión

Hoy yendo en los ferrocarriles para ir a trabajar he sido testigo de una conversación entre un grupo de señoras, hablaban sobre el lamentable caso de la chica de nacionalidad ecuatoriana que fue agredida por un joven, también en los ferrocarriles. Las mujeres, como es lo normal, se lamentaban por este incidente y reprendían duramente al agresor, pero acto seguido pasaban a hablar despectivamente sobre la inmigración, más concretamente sobre los marroquíes, comentando que “a donde vamos a ir a parar con tantos moros” o “que nos están invadiendo” y cosas peores. Al final uno no sabía si las mujeres estaban a favor del agresor o en contra, una paradoja en toda regla. Está claro que con mentalidades semejantes sus hijos no pueden recibir otro mensaje que “caña contra el inmigrante”, ¿o es que esperan que separen las ideas de las emociones, y las emociones de los actos?.

Lo que parece indiscutible es que incidentes como el del pasado 7 de octubre ponen sobre la mesa el papel que están tomando la vigilancia controlada por cámaras en las ciudades y los medios de comunicación, medios cada vez más accesibles que en cuestión de poco tiempo pueden hacer que las noticias den la vuelta al mundo. Esta Era de la Globalización, con sus bondades y sus defectos, empieza a provocar que a cualquier nivel los países ya no sean compartimentos estancos, y lo que antes podía quedar en el olvido, papeles arrinconados en un juzgado, ya no sea así. La presión social y la influencia de otros Estados obliga a que las cosas ya sean distintas, más en un país como el nuestro que tiene que ser modelo de democracia y ejemplo de respeto a los derechos humanos.

La presión de los inmigrantes ecuatorianos, pasando por el cónsul general de Ecuador, Freddy Arellano Ruiz, e incluso el presidente de Ecuador, Rafael Correa, han hecho que la fiscala jefa de Catalunya Teresa Compte y el ministro español de justicia empiecen a tomarse la cosa en serio. La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya ha pedido la detención del agresor que anoche seguía en libertad.

El agresor, vecino de Santa Coloma de Cervelló, mientras todo esto sucedía se paseaba por las calles de su ciudad alardeando de lo que hizo y diciendo que aceptaría ir a algún programa de televisión si le pagaran, todo esto, de nuevo, delante de las cámaras. Parece que algunos no tienen bastante escarmiento ni que los vea el mundo entero en pleno acto vergonzoso de agresión, incluso se ha llegado al extremo del oportunismo para ser famoso movidos por programas de televisión como los Reality Show, en estos programas no vende ser una buena persona, sino ser un individuo provocador hasta la saciedad, un ser que movido por la ley del mínimo esfuerzo pretende llegar al éxito a cualquier precio.

Yo no se si debería ir a prisión este joven, por llamarlo de algún modo, pero algo habrá que hacer para que este lamentable hecho no se repita. La cosa es más compleja, lo fácil es quedarnos con el último eslabón de la cadena, con el hecho de la agresión, pero preguntarse porque algunos chavales crecen con ese sentimiento de odio creo que es la cuestión que también se tendría que abordar. ¿Está haciendo algo mal la sociedad?.  Según se dice fue abandonado por su madre con dos años y su padre, que rehizo la vida con otra mujer, también lo abandonó. De su padre dice «estoy esperando que me llame aunque sea para insultarme», para luego decir «a la que pegaría es a mi madre, con razón, por haberme abandonado». ¿Qué se puede esperar de alguien con tales circunstancias a lo largo de su vida, sin las condiciones apropiadas para una buena educación, sin una familia que le de amor y le enseñe la importancia del respeto a otros seres humanos?. No es que quiera justificar los hechos, el agresor debe pagar de algún modo, pero quizás a veces tengamos ideas demasiado reduccionistas y no veamos que el agresor también es víctima, víctima de su propio pasado. Me pregunto si nuestras cárceles actuales podrán recuperarlo para devolverlo de nuevo a la sociedad como un ciudadano responsable, íntegro y respetuoso de los derechos humanos.

5 comentarios sobre “La agresión”

  1. Pues mira, seguramente sí que es víctima de su pasado pero eso no justifica la agresión. La manera de canalizar la rabia de cada uno es el resultado también de una elección personal. Seguramente no puedo elegir mis sentimientos (ya sean de rabia , amor, frustración…), pero sí puedo escoger mis acciones. No creo que esté arrepentido ni mucho menos y a fin de cuentas me parece que es lo más grave.

    Ni es de recibo que se ofrezca para ir a las televisiones previo pago por entrevistas como si fuera un heroe. Personalmente pienso que debe ir a prisión y que es normal que de una vez por todas dejemos el racismo a un lado.

    Mis palabras pueden parecer un discurso demagógico, pero cuando ves la imagenes te das cuenta de que es extremadamente grave que por ser de otro pais te agredan de la manera en que lo hicieron a esta chica.

  2. Totalmente de acuerdo en todo pero sigo dudando lo de que vaya a prisión, quizás haya que inventar otra cosa o quizás lo suyo sea la entrada en un frenopático, no lo se. Dada la actual función que cumplen las prisiones, no se yo si encarcelar a una persona que estuvo 10 años en tratamiento psiquiátrico y del cual un informe médico indica que tiene un trastorno mental grave sea la solución. Estoy de acuerdo que hay que proteger a la sociedad de personajes así pero la función rehabilitadora que tendrían que cumplir las prisiones brilla por su ausencia y más en el caso de un enfermo mental.

    Besos,
    David

  3. Bueno, pues que reciba tratamiento en un centro, lo que no puede ser es que se jacte de sus acciones.¿Necesita tratamiento?, pues que se lo den, pero que no quede impune el acto que cometió porque sentaria un precendente entre los violentos. Encima se hace famoso el nene porque sale por la tele….

  4. Es fácil ser tan considerado cuando uno no siente la agresión en su piel. Mi opinión es que este individuo no merece estar entre la gente pacifica, me da igual que su pasado o su educacion le hayan conducido a eso, que se joda, pero que se joda el , que no joda a los demás. Muere mucha gente por haber nacido en una familia pobre, en un pais pobre, donde los niños se mueren de hambre simplemente por que el azar les ha hecho necer en un deterninado lugar. cada cual con su suerte o su desgracia, así es la vida…a este individuo, trabajos forzados, que aunque suene medieval, es productivo, se ejercita el cuerpo, con el consiguiente efecto positivo en el coco, y cuando llega la noche, ya cansado, sin tiempo para drogarse ni pelearse en una carcel, a dormir.
    Besos, del richi.

  5. Hola Richi, ante todo gracias por dar tu opinión en nuestro blog. Me alegra mucho tenerte por aquí.

    Tienes razón, es fácil ser considerado en esas circunstancias. Ser considerado no significa disculpar al agresor, espero que no se malinterprete mi mensaje: el acto del agresor no debe quedar impune y la agredida debe contar con todas las ayudas. Ser considerado según la RAE significa obrar con meditación y reflexión. Está claro que la mayoría de personas no serían consideradas si vivieran las circunstancias en las que se encontró la pobre chica, es lo que ocurre en la mayoría de los casos cuando algo te afecta en primera persona. Tampoco creo que fueran muy objetivos desde el otro bando, desde el bando de los allegados al agresor. Muchas personas se llevarían las manos a la cabeza si un familiar suyo fuera a prisión o a un reformatorio por pegarle a otro ser humano. A lo mejor ahora tendríamos en prisión a un hermano, a un tío, a un primo, a un amigo, quien sabe… Por eso los magistrados lo tienen tan difícil, porque tienen que dejar atrás sus circunstancias y opiniones personales, y actuar con justicia, y no movidos por la pasión, por el odio o por la antipatía. La justicia, y es algo difícil de entender, debe estar por encima de las personas, y no al revés. Estar por encima de la Ley es actuar como un justiciero, y no como un juez.

    Suerte que el mundo es plural. Estoy de acuerdo que nada justifica una agresión, y menos las circunstancias personales, pero si todos pensaran «cada cual con su suerte o su desgracia», sean pobres, hambrientos o inadaptados socialmente, no existirían ONGs, UNESCOs, UNICEFs o «Ciudades de los muchachos» (las ciudades de los muchachos son instituciones formativas, cuya finalidad es el desarrollo y la integración en la sociedad de niños y jóvenes inadaptados o que presentan conductas delictivas leves, objeto de posible corrección). El mundo sería más jungla de lo que fue, y todos nos moveríamos por la ley de la selva y la ley del talión. Algunas culturas han intentado eliminar todas las personas que se tuercen de su modelo, no creo que ese sea el camino. Hay que corregir conductas, no eliminar a seres humanos. Según la constitución art. 25.2 “las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social”, ese debe ser el objetivo, y mi opinión es que no se ha llegado a el.

    Besos y vuelve pronto, esta es tu casa
    David

    P.D.: Yo he sentido la agresión en mi piel, aunque pueda parecer lo contrario.

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