{"id":172,"date":"2008-06-11T22:31:22","date_gmt":"2008-06-11T20:31:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.upaya.es\/?p=172"},"modified":"2008-06-30T22:45:51","modified_gmt":"2008-06-30T20:45:51","slug":"caracteristicas-del-ideal-correcto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upaya.es\/?p=172","title":{"rendered":"Caracter\u00edsticas del ideal correcto &#8211; A.Blay"},"content":{"rendered":"<p>Creo que en l\u00edneas generales, la filosof\u00eda o el sentido de la vida que hemos de descubrir ha de ser compatible con todos los aspectos de la vida. Generalmente el ideal va hacia un sector determinado y prescinde de todo lo que est\u00e1 fuera y hasta tiende a negarlo. A mi parecer no hay posibilidad de tener un ideal correcto, una visi\u00f3n justa, una perspectiva aut\u00e9ntica y verdadera, si en ese ideal no est\u00e1n incluidos todos los aspectos de la vida.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" title=\"Vida\" alt=\"Vida\" src=\"\/images\/vida.jpg\" \/><\/p>\n<p>Es un problema muy parecido a la visi\u00f3n que tenemos o que se nos ha dado de Dios. Es una visi\u00f3n de Dios estupenda que ojal\u00e1 la vivi\u00e9ramos de verdad. Pero es una visi\u00f3n parcial hecha a la medida de un ni\u00f1o peque\u00f1o que necesita protecci\u00f3n y seguridad. Todos los valores religiosos que conservamos -si ustedes se fijan- se basan en el amor, pero en un amor concebido siempre en el sentido de protecci\u00f3n personal, que nos hace salir de los apuros, de los problemas, de las dificultades, proporcion\u00e1ndonos de este modo un bienestar personal.<!--more--><\/p>\n<p>Pero como contraste con esta visi\u00f3n parcial ocurre que nuestra vida pr\u00e1ctica nos ofrece unas experiencias muy desagradables, que no podemos comprenderlas ni integrarlas en nuestro ideal. As\u00ed cuando a una madre se le muere un hijo, o asistimos a una grav\u00edsima desgracia, o a una cat\u00e1strofe inesperada en la que mueren gran cantidad de personas, \u00bfqu\u00e9 sucede entonces, qu\u00e9 ocurre con esa noci\u00f3n de Dios que cuida de la criatura y la protege de un modo personal? S\u00ed -nos dicen- \u00abes la voluntad de Dios\u00bb, \u00abes una prueba\u00bb, \u00abes un castigo\u00bb. Se pueden dar muchas razones, pero en nuestra experiencia interior estos hechos no quedan aclarados, porque s\u00f3lo tenemos experiencia de una relaci\u00f3n de hijo a padre para con Dios, relaci\u00f3n de protecci\u00f3n, de seguridad. Y cuando sobreviene una desgracia, se nos rompe la idea de protecci\u00f3n en ese sentido personal al que est\u00e1bamos aferrados, pues vemos que all\u00ed ha habido una no-protecci\u00f3n aparente, una vida impotente que se trunca, un padre que muere y deja a la familia tal vez abandonada, en la miseria; mil desgracias, en fin, que son hechos reales de cada d\u00eda y que no podemos soslayar. Entonces, \u00bfqu\u00e9 pasa con nuestra noci\u00f3n de Dios? Nos sentimos confusos, tan confusos como cuando tenemos un problema importante y le pedimos a Dios en la oraci\u00f3n que nos solucione y precisamente de la manera que nosotros hemos concebido como la \u00fanica soluci\u00f3n satisfactoria; y aunque ponemos todo nuestro desespero y nuestra perseverancia en esa oraci\u00f3n, vemos que el problema no se soluciona como nosotros quer\u00edamos. En estos casos, tan frecuentes como reales, \u00bfqu\u00e9 ocurre con nuestra noci\u00f3n de Dios? \u00bfEsa noci\u00f3n que hemos ido asociando todos nuestros ideales de bondad, de protecci\u00f3n, de seguridad personal?Entonces comprobamos que esa noci\u00f3n no se ajusta a la realidad cruda que se desprende de un modo directo y sin subterfugios de los hechos. \u00bfY por qu\u00e9 ocurre esto? Porque nuestra idea de Dios no es correcta.<\/p>\n<p>Por eso digo que nuestro ideal de la vida ha de incluir todos los aspectos de la realidad, no abarcar s\u00f3lo un sector sin querer ver el resto, ni tampoco tratar de explicar la realidad buscando unas razones que pueden ser ciertas, pero que, por el hecho de no vivirlas, no son verdad para m\u00ed.<\/p>\n<p>Esto supone que hemos de llegar a un ideal que no sea fruto de una simple aceptaci\u00f3n o conformidad externa, sino que brote de una actitud interior total que ve y comprende la raz\u00f3n de ser positiva de todas las cosas.<\/p>\n<p>S\u00f3lo entonces, cuando yo mismo vaya viendo si hay o no hay sentido en las cosas, y cu\u00e1l es ese sentido, y todo lo vaya experimentando directa e inmediatamente en mi propio ser, entonces el ideal que descubra ser\u00e1 aut\u00e9ntico, a prueba de cualquier circunstancia, porque ser\u00e1 un ideal que me lo habr\u00e1 dado la vida misma vivida con totalidad. Ser\u00e1 realmente la representaci\u00f3n exacta de mi ser en el mundo.<\/p>\n<p>El ir descubriendo todo esto puede parecer un trabajo arduo y dif\u00edcil. A\u00fan m\u00e1s, de momento lo \u00fanico que se puede hacer es plantearse el problema tal como ahora uno lo ve y lo vive. En realidad esta es la postura de partida m\u00e1s correcta.<\/p>\n<p>Sin embargo, es posible sugerir caminos para acercarse cada vez m\u00e1s a esa experiencia capital, a ese; descubrimiento directo y evidente de la verdad de la vida. Todo hombre es capaz de llegar a ese descubrimiento, y lo es en la medida en que siente una necesidad verdadera, una inquietud m\u00e1s o menos profunda por llegar a conseguirlo.<\/p>\n<p>Una cosa que podr\u00edamos hacer con este fin es pasar revista a las teor\u00edas materialistas y espiritualistas que pretenden darnos una visi\u00f3n de la vida; pero en realidad esto no tiene importancia para nuestro objetivo. Tanto en unas como en otras, aparte de sus ventajas relativas, podemos encontrar varios inconvenientes.<\/p>\n<p>As\u00ed la persona que vive de acuerdo con el sentido materialista -y hay muchas personas que se dicen religiosas y viven de este modo; quiero decir, que externamente se adhieren a una forma religiosa, pero que en su vida pr\u00e1ctica siguen de hecho un ideal exclusivamente materialista- tiene m\u00e1s acusados determinados rasgos psicol\u00f3gicos. Uno de ellos es el de poseer un sentido realista extraordinario, una aptitud m\u00e1s desarrollada para la concreci\u00f3n, para la acci\u00f3n dentro del mundo material. En general, dir\u00edamos que es capaz de hacer cosas. Tiende a verlas, por lo menos las que se refieren a su propia experiencia, de un modo muy claro, muy preciso, y sabe manejarlas bien para conseguir resultados. En este sentido, digo, su capacidad de realizaci\u00f3n es extraordinaria.<\/p>\n<p>Pero esta cualidad tiene sus inconvenientes. El principal es que la vida de estas personas carece de sentido. Hay una serie de cualidades que no desarrolla nunca y que, no obstante, est\u00e1n en su interior: valores espirituales, reales, aut\u00e9nticos, no simples ideas te\u00f3ricas, sino una capacidad real de alcanzar experiencias y estados intr\u00ednsecamente espirituales.: Y no las desarrolla a causa de su propia actitud, porque \u00e9l mismo se est\u00e1 mutilando. Adem\u00e1s esa misma actitud materialista le impide encontrar un sentido general de la vida. Puede conocer las leyes de la materia, su mecanismo, pero no sabe profundizar en la existencia, en tanto que fen\u00f3meno complejo m\u00e1s rico. As\u00ed no le queda m\u00e1s remedio que decir: los valores que llamamos intelectuales, morales y espirituales son una manifestaci\u00f3n m\u00e1s de la materia. Y de este modo se deja escapar el verdadero sentido de la existencia, porque nunca lo que es una manifestaci\u00f3n de la materia puede darnos su raz\u00f3n de ser. La raz\u00f3n, la idea, la filosof\u00eda en este caso no ser\u00eda m\u00e1s que un producto de la materia y si s\u00f3lo es un producto, justamente en esta medida no puede darnos la explicaci\u00f3n. Es m\u00e1s, el significado mismo del sentido de la vida resultar\u00eda absurdo, pues este sentido ser\u00eda siempre menos importante que la materia por ser un subproducto de la misma.<\/p>\n<p>Las personas que viven siguiendo una teor\u00eda espiritualista de verdad -no los que se adhieren s\u00f3lo imaginativamente a ellas-, poseen una serie de cualidades estupendas. Algunas las hemos enumerado antes. Desarrollan sus facultades, dinamizan su energ\u00eda interior y actualizan unos valores que est\u00e1n en nosotros y que solamente se pueden desarrollar si se vive en funci\u00f3n de dichos valores.<\/p>\n<p>Pero en cambio tiene el inconveniente de que tienden, en general, a delimitar su perspectiva de la vida negando o disminuyendo otros valores reales. Y muchas veces tambi\u00e9n a convertir la vida espiritual en una compensaci\u00f3n de las experiencias reales desagradables que experimentan en la vida concreta. En lugar de vivir las experiencias hasta el fondo, de conocerlas y manejarlas bien, sucede con frecuencia que ante las dificultades que les plantea la vida se refugian en los valores de tipo espiritual para conseguir un \u00e9xito que no pueden obtener en el orden material; y en este sentido, podemos afirmar que huyen de muchas situaciones, evadi\u00e9ndose de un nivel real a otro de tipo ideal.<\/p>\n<p>En nuestra b\u00fasqueda de la verdad de la vida hemos de prescindir tanto de las ideolog\u00edas de tipo material corno espiritual. Esa separaci\u00f3n que la gente hace entre lo material y lo espiritual desaparece cuando uno busca la experiencia de su propia vida, porque \u00e9sta no hace separaci\u00f3n artificial entre materia y esp\u00edritu. La vida es, ciertamente, un fen\u00f3meno muy rico, muy complejo, pero \u00fanico. Las separaciones que introducimos son siempre producto de la mente que tiende a especular, pero que no est\u00e1 viviendo de verdad, sino que se sit\u00faa fuera como simple espectadora. La mente puede especular, puede razonar, pero es preciso que en el momento de hacerlo no se separe del proceso din\u00e1mico de la vida, sino que permanezca integrada en las fuentes de la vida de donde brota y de la que forma parte.<\/p>\n<p>Hemos de aprender a descubrir el sentido de la vida abri\u00e9ndonos mentalmente hacia dentro, para que sea la vida misma, desde dentro de nosotros mismos, la que nos d\u00e9 el verdadero sentido de todo cuanto existe. La vida arrastra consigo un conjunto de fen\u00f3menos energ\u00e9ticos que se est\u00e1n produciendo en nosotros en todos los niveles de nuestra personalidad, desde el m\u00e1s elemental y material, hasta el m\u00e1s elevado y espiritual y que est\u00e1n constantemente en funcionamiento. Si aprendemos a mantenernos abiertos a ese proceso vivo que est\u00e1 teniendo lugar siempre en nuestro interior, iremos viendo y descubriendo, de un modo constante, sin pensar, sin especular, qu\u00e9 es eso que llamamos vida, cu\u00e1l es la realidad que est\u00e1 detr\u00e1s de esos fen\u00f3menos. Porque toda vida vivida conscientemente se convierte en sabidur\u00eda. Para vivir as\u00ed hay que hacer pasar la vida de un modo directo por la mente, prescindiendo de la representaci\u00f3n de ideas, pensamientos, juicios o teor\u00edas. \u00bfQu\u00e9 quiere decir que una cosa se convierte para m\u00ed en realidad vivida de un modo inmediato? Cuando me hago da\u00f1o, cuando tengo un dolor de muelas, o cuando hablo, vivo estas realidades directamente. Pues de la misma manera se puede llegar a un conocimiento evidente, inmediato de lo que es el sentido de la vida, de lo que ella busca y quiere; es decir, de la verdad que no es sino la contraparte intelectual de ese conjunto de fen\u00f3menos energ\u00e9ticos y d\u00e9 conciencia que llamamos vida.<\/p>\n<p>Para llegar aqu\u00ed, evidentemente, hay que realizar un trabajo, largo muchas veces, pero en el que cada paso est\u00e1 recompensado, cada esfuerzo obtiene su fruto inmediato. Quiz\u00e1 no sean f\u00e1ciles estas soluciones como pudiera serlo el hecho de rechazar una teor\u00eda o el de adherirme a otra que me parezca m\u00e1s c\u00f3moda o m\u00e1s atractiva. Pero en cambio uno aprende a trazarse un camin\u00f3 que ser\u00e1 permanente, aprende a ser \u00e9l mismo su propio camino.<\/p>\n<p>(Plenitud en la vida cotidiana &#8211; Antonio Blay)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Creo que en l\u00edneas generales, la filosof\u00eda o el sentido de la vida que hemos de descubrir ha de ser compatible con todos los aspectos de la vida. Generalmente el ideal va hacia un sector determinado y prescinde de todo lo que est\u00e1 fuera y hasta tiende a negarlo. 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