{"id":1668,"date":"2014-04-01T23:23:04","date_gmt":"2014-04-01T21:23:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.upaya.es\/?p=1668"},"modified":"2014-04-01T23:23:04","modified_gmt":"2014-04-01T21:23:04","slug":"el-imperio-que-cayo-por-sus-vicios-por-su-extrema-inmoralidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upaya.es\/?p=1668","title":{"rendered":"El imperio que cay\u00f3 por sus vicios, por su extrema inmoralidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">\n\t<img decoding=\"async\" alt=\"El movimiento bagauda: una de las primeras revoluciones campesinas\" src=\"https:\/\/www.upaya.es\/wp-content\/uploads\/beheadin.jpg\" style=\"width: 449px; height: 275px;\" \/>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n\t<span style=\"font-size:10px;\">&#8211; El movimiento bagauda: revoluci&oacute;n&nbsp;campesina&nbsp;contra el imperio romano&nbsp;&#8211;&nbsp;<\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<strong>Fragmento del tratado De gubernatione Dei de Salviano de Marsella. Testimonio de la decadencia del Bajo Imperio Romano. El imperio que cay&oacute; por sus vicios, por su extrema&nbsp;inmoralidad.<\/strong>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t&quot;Nuestras desgracias, nuestras debilidades, nuestras ruinas y cautividades, la pena que constituye una servidumbre sin tregua, son testimonio de un mal servidor y de un buen se&ntilde;or. &iquest;Porqu&eacute; un mal servidor? porque con toda evidencia yo sufro, al menos en parte, lo que merezco. &iquest;Porqu&eacute; un buen se&ntilde;or? porque &eacute;l nos muestra lo que merecemos y sin embargo no nos lo inflinge. El prefiere corregirnos con un castigo pleno de clemencia y de benignidad, antes que hacernos perecer. Nosotros, si se mira en relaci&oacute;n a nuestros cr&iacute;menes, somos dignos del suplicio de la muerte; pero &eacute;l, inclin&aacute;ndose m&aacute;s a la misericordia que a la severidad, quiere reformarnos por la moderaci&oacute;n de una sanci&oacute;n clemente, m&aacute;s bien que destruirnos con el golpe de una justa represi&oacute;n&#8230;\n<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t&iquest;Pero porqu&eacute; hablar de esto con tanto escr&uacute;pulo y aleg&oacute;ricamente, cuando no s&oacute;lo los robos, sino a&uacute;n los mismos bandidajes de los ricos son puestos en evidencia por los cr&iacute;menes m&aacute;s notorios? Porque &iquest;qui&eacute;n, en proximidad de un rico no ha sido reducido a la pobreza, arrojado entre los pobres? Porque las usurpaciones de los poderosos hacen que los d&eacute;biles pierdan sus bienes o incluso se pierden ellos con sus propios bienes. Tampoco es sin justicia que la Palabra divina da testimonio de unos y otros cuando dice: &quot;Como la presa del le&oacute;n es el onagro en el desierto, as&iacute; la pastura de los ricos son los pobres&quot;. A fin de cuentas, no son solamente los pobres, sino la casi totalidad del g&eacute;nero humano quien padece esta tiran&iacute;a.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t&iquest;Acaso la dignidad de la clase elevada es otra cosa sino la puesta en subasta de las ciudades? Y la prefectura de algunos, a quienes no nombrar&eacute;, &iquest;es otra cosa para ellos que un coto de caza? No hay peor estrago para la gente pobre que el poder pol&iacute;tico: las cargas p&uacute;blicas son compradas por un peque&ntilde;o n&uacute;mero de personas y deben ser pagadas con la ruina de todos; &iquest;qu&eacute; puede haber m&aacute;s escandaloso e inicuo que esto? Los miserables pagan el precio de los cargos que no compran: ellos ignoran la compra pero conocen el pago. Para que un peque&ntilde;o n&uacute;mero sea ilustre, el mundo est&aacute; convulsionado; la elevaci&oacute;n de un solo hombre es la ruina de toda la tierra. Lo saben bien todas las provincias; lo saben las provincias de Hispania a las cuales ya no les queda sino el nombre; lo saben las de Africa, que han dejado de existir; lo saben las Galias, que han sido devastadas -aunque no por todos- y que conservan a&uacute;n un tenue aliento de vida, porque han sido nutridas por la integridad de unos pocos, aunque devastadas al mismo tiempo por la rapacidad de muchos&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEn estos tiempos los pobres son arruinados, las viudas gimen, los hu&eacute;rfanos son pisoteados; tanto que la mayor&iacute;a de ellos, nacidos en familias conocidas, y educados como personas libres, huyen a refugiarse entre los enemigos [los b&aacute;rbaros] para no morir bajo los golpes de la persecuci&oacute;n p&uacute;blica. Sin duda buscan entre los b&aacute;rbaros la humanidad de los romanos, puesto que no pueden soportar m&aacute;s entre los romanos una inhumanidad propia de b&aacute;rbaros. Y aunque sean grandes las diferencias respecto a aquellos entre los cuales se refugian, sea por la religi&oacute;n, como por la lengua e incluso, si se me permite decirlo, por el olor f&eacute;tido que exhalan los cuerpos y los vestidos de los b&aacute;rbaros, ellos prefieren no obstante sufrir entre aquellos pueblos tales diferencias de costumbres, que padecer la injusticia desencadenada entre los romanos. Ellos emigran, pues, de todas partes y se dirigen hacia los godos, hacia los bagaudas o hacia los otros b&aacute;rbaros que dominan por doquier, y no se arrepienten en absoluto de haber emigrado. En efecto, prefieren vivir libres bajo una apariencia de esclavitud que ser esclavos bajo una apariencia de libertad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tDe este modo al t&iacute;tulo de ciudadano romano, otrora tan estimado y adquirido a tan alto precio, hoy se lo repudia y se huye de &eacute;l; hoy es mirado no solamente como vil, sin incluso como abominable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t&iquest;Y qu&eacute; testimonio puede manifestar m&aacute;s claramente la iniquidad romana, que el ver a much&iacute;simos ciudadanos honestos y nobles, que habr&iacute;an debido encontrar en el derecho de ciudadan&iacute;a romano el esplendor y la gloria m&aacute;s altas, reducidos ahora por la crueldad y la injusticia romanas a no querer ser m&aacute;s romanos? De esto se deriva el hecho de que a&uacute;n aquellos que no se refugian entre los b&aacute;rbaros son obligados a vivir como tales; tal es el caso de gran parte de los hispanos y de una parte no despreciable de los galos, y en fin, de todos aquellos a quienes en todo el mundo romano, la injusticia romana los ha llevado a dejar de ser romanos&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLo que hay de m&aacute;s vergonzoso y penoso es que las cargas generales no son soportadas por todos; antes bien, las tasas impuestas por los ricos pesan sobre los pobres diablos: los m&aacute;s d&eacute;biles llevan las cargas de los m&aacute;s fuertes. La &uacute;nica raz&oacute;n que impide a los miserables el pagar los impuestos es que la carga es m&aacute;s pesada que sus fuerzas. Ellos sufren dos cosas diferentes y opuestas: se les tiene envidia y viven en la indigencia; se les tiene envidia, habida cuenta de las tasas que se les imponen; viven en la indigencia, habida cuenta de lo que deben pagar. Considerando lo que pagan creer&iacute;amos que se encuentran en la abundancia; considerando lo que poseen, encontraremos que viven en la indigencia. &iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a evaluar semejante injusticia? Ellos pagan como ricos y experimentan una indigencia propia de mendigos; m&aacute;s a&uacute;n, a veces, los ricos inventan impuestos que son pagados por los pobres.&quot;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8211; El movimiento bagauda: revoluci&oacute;n&nbsp;campesina&nbsp;contra el imperio romano&nbsp;&#8211;&nbsp; Fragmento del tratado De gubernatione Dei de Salviano de Marsella. Testimonio de la decadencia del Bajo Imperio Romano. 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