{"id":1072,"date":"2012-03-10T00:22:42","date_gmt":"2012-03-09T22:22:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.upaya.es\/?p=1072"},"modified":"2012-03-10T00:32:05","modified_gmt":"2012-03-09T22:32:05","slug":"comunas-campesinas-y-cooperativas-el-laberinto-espanol","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.upaya.es\/?p=1072","title":{"rendered":"Comunas campesinas y cooperativas (El laberinto espa\u00f1ol)"},"content":{"rendered":"<style>\ndiv.entry div{\nmargin-bottom:10px;\n}\n<\/style>\n<div id=\"_mcePaste\">\n<div id=\"_mcePaste\"><a href=\"http:\/\/www.upaya.es\/wp-content\/uploads\/15M1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1080\" style=\"margin: 5px;\" title=\"15M\" src=\"http:\/\/www.upaya.es\/wp-content\/uploads\/15M1-300x197.jpg\" alt=\"15M\" width=\"300\" height=\"197\" srcset=\"http:\/\/www.upaya.es\/wp-content\/uploads\/15M1-300x197.jpg 300w, http:\/\/www.upaya.es\/wp-content\/uploads\/15M1-1024x673.jpg 1024w, http:\/\/www.upaya.es\/wp-content\/uploads\/15M1.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>La aparici\u00f3n el pasado a\u00f1o del movimiento 15M y de las acampadas a lo largo y ancho del territorio de los pueblos de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, la naturalidad y sentido de plenitud con la que las gentes en las plazas se comportaban durante sus asambleas, lleva a la reflexi\u00f3n si esto podr\u00eda tratarse de una caracter\u00edstica profundamente arraigada en las clases populares de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica.<\/div>\n<div>He\u00a0extra\u00eddo\u00a0unos textos del libro \u00abEl laberinto espa\u00f1ol\u00bb del escritor brit\u00e1nico Gerald Brenan que precisamente tratan sobre ello.<\/div>\n<blockquote>\n<div>Quien mira desde este lado de los Pirineos, puede parecer que la principal virtud de Espa\u00f1a reside en su intratabilidad. La muerte por monoton\u00eda, por uniformidad, por despersonalizaci\u00f3n, &#8211; si conseguimos escapar a la destrucci\u00f3n en otra guerra &#8211; es el destino que nos ofrece este bonito mundo nuevo que se caracteriza por la amalgama y el control universal. A esa muerte opondr\u00e1 Espa\u00f1a una prolongada resistencia. (Gerald Brenan &#8211; 1943)<!--more--><\/div>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<div>Cuando se produjo el alzamiento militar en julio de 1936, todos los pueblos de las zonas anarquistas derrocaron a sus ayuntamientos y comenzaron a gobernarse por medio de su sindicato. El sindicato consist\u00eda simplemente en la asamblea de todos los hombres y mujeres del pueblo pertenecientes a la clase trabajadora, estuviesen o no afiliados a la CNT. Se reun\u00edan una tarde cada semana y, durante varias horas, discut\u00edan los problemas locales. Todo el que lo deseara ten\u00eda derecho a hablar. El sindicato eleg\u00eda un comit\u00e9 que gobernaba el pueblo y que era responsable ante \u00e9l, de un modo similar a como el gobierno brit\u00e1nico es responsable ante el Parlamento. Este sistema no era una invenci\u00f3n del momento. Muchas veces, durante los \u00faltimos setenta a\u00f1os, cada vez que el triunfo de una huelga o de un alzamiento lo permit\u00eda, aparec\u00edan organizaciones similares para hacerse cargo del gobierno del pueblo. La \u00fanica cosa que produce sorpresa es la rapidez, espontaneidad y facilidad con que estos sindicatos hac\u00edan su aparici\u00f3n y la satisfacci\u00f3n que proporcionaban a los peque\u00f1os propietarios de tierras y a los obreros agr\u00edcolas. Todo el conjunto trabajaba con tal naturalidad como si el pueblo no hubiera conocido nunca otro sistema. Esto nos lleva a investigar si tal modo de administraci\u00f3n de los pueblos fue realmente una invenci\u00f3n anarquista. Por el contrario, el sindicato y el comit\u00e9 de 1936 eran en todos los aspectos id\u00e9nticos al concejo abierto y al cabildo de las comunas medievales espa\u00f1olas. Las ciudades y pueblos de la edad media en Espa\u00f1a eran gobernados por una asamblea de todas las personas adultas de la poblaci\u00f3n, llamada Concejo abierto.\u00a0(Gerald Brenan &#8211; 1943)<\/div>\n<\/blockquote>\n<div><strong>Comunas campesinas y cooperativas (El laberinto espa\u00f1ol)<\/strong><\/div>\n<div><strong><br \/>\n<\/strong><\/div>\n<div>En el siglo XVIII muchas ciudades peque\u00f1as y pueblos del norte de Espa\u00f1a pose\u00edan la mayor parte y a veces toda la tierra de su vecindad y la divid\u00edan en lotes de vez en cuando entre los hombres v\u00e1lidos del lugar. Este sistema comunal (o, como es llamado a veces, colectivista) de posesi\u00f3n de la tierra condujo con frecuencia a las municipalidades a embarcarse igualmente en otras actividades comunales. Como ilustraci\u00f3n de la forma de trabajar de estas comunidades, dar\u00e9 un extracto de una autobiograf\u00eda in\u00e9dita de un cura liberal, don Juan Antonio Poss\u00e9 (copiada por don Gumersindo de Azcarate en \u00abVestigios del primitivo comunismo en Espa\u00f1a\u00bb, publicado en Bolet\u00edn libre de ense\u00f1anza, agosto 1883) en el que describe el pueblo de Ll\u00e1nabes de la provincia de Le\u00f3n en los a\u00f1os 1790-1793: \u00abLa administraci\u00f3n es admirable. \u00a0El cirujano, el pastor de ganados, el herrero, la tienda del boticario, las indulgencias o bulas papales, las letan\u00edas, etc., todo era provisto gratuitamente por la municipalidad. La sal, las semillas para la siembra y todo lo que resta de los bienes propios es dividido entre el pueblo justa y equitativamente. Todas las tierras son comunes y son repartidas cada diez a\u00f1os por lotes y en iguales porciones entre todos los vecinos del lugar [&#8230;] S\u00f3lo hay un mayorazgo en el pueblo\u00bb<\/div>\n<div>Joaqu\u00edn Costa, que copi\u00f3 este pasaje en su Colectivismo agrario (p. 348-349), a\u00f1ade que Ll\u00e1banes no hab\u00eda a\u00fan cambiado en su tiempo (1898) y que otros pueblos de los alrededores segu\u00edan el mismo sistema. Era, de hecho, una reliquia de una forma de poseer la tierra general en tiempos pasados en todo Le\u00f3n y en parte de Extremadura y de Castilla la Vieja. La tierra dividida en esta forma se le daba el nombre de \u00abqui\u00f1ones\u00bb<\/div>\n<div>Las comunidades no eran siempre agr\u00edcolas. En los valles de los Pirineos se encuentran comunidades de pastores que poseen las tierras de los pastos y gobiernan todos sus asuntos de un modo similar. En una de \u00e9stas, descrita por John Langdon Davies en su libro Behind the barricades, toda la tierra, excepto la de las casas y jardines pertenec\u00eda al pueblo: el m\u00e9dico, el barbero, el herrero, el veterinario junto con el cirujano y la farmacia eran mantenidos por el ayuntamiento, las semillas eran distribuidas gratuitamente todos los a\u00f1os, hab\u00eda una cooperativa para proveer de todas las cosas y los campesinos vest\u00edan a\u00fan seg\u00fan la moda del siglo XVIII. El color pol\u00edtico de este pueblo, cuyo nombre es el de Ans\u00f3, era neutral,pero el cura era muy popular y el territorio de alrededor era carlista. Aunque Langdon Davies asegura quelas tierras de pasto pertenec\u00edan a un terrateniente ben\u00e9volo, es muy probable que est\u00e9 equivocado en esto pues hace cincuenta a\u00f1os los pastos de estos valles y de otros muchos de los Pirineos eran comunales. \u00a0As\u00ed, Ans\u00f3 nos da otro ejemplo de una cooperativa municipal basada en un sistema de propiedad com\u00fan que data de tiempos remotos, aunque francamente no s\u00e9 si esta cooperativa es una fundaci\u00f3n moderna o se remonta, como Ll\u00e1banes, al siglo XVIII.<\/div>\n<div>Estas comunidades de pasto no son, no obstante, exclusivas de los Pirineos; existen tambi\u00e9n en C\u00e1ceres y en las monta\u00f1as de\u00a0Asturias. El pueblo de Caso, por ejemplo, que tiene 15.000 habitantes, tiene 20.000 cabezas de ganado en colectividad, no teniendo tierras laborables en absoluto. Pero, debemos ir a Catalu\u00f1a si queremos ver las mayores extensiones de empresas comunales. Muchas de estas son industriales tales como la verdaderamente antigua de Bagur que se dedica a la fabricaci\u00f3n de redes para la pesca. Otras son comunidades pescadoras y aqu\u00ed no puedo hacer nada mejor que copiar la descripci\u00f3n que John Langdon Davies hace de una de \u00e9stas en un pueblo llamado Port de la Selva. Sus observaciones fueron hechas en 1936 poco antes de estallar la guerra civil, y gentilmente me ha permitido leer un peque\u00f1o folleto que trajo consigo a su vuelta a Inglaterra y que conten\u00eda las reglas de la comunidad:<\/div>\n<div>El pueblo estaba dirigido por una cooperativa de pescadores: pose\u00edan las barcas, las redes, la f\u00e1brica delas mismas, el almac\u00e9n de v\u00edveres, el frigor\u00edfico, los veh\u00edculos de transporte, los olivares y la refiner\u00eda del aceite, el caf\u00e9, el teatro y la sala de reuniones. Hab\u00edan desarrollado el p\u00f3sito, o fondo municipal pose\u00eddopor todos los pueblos de Espa\u00f1a, como un seguro contra muerte, accidente o p\u00e9rdida de embarcaciones. Acu\u00f1aban su propia moneda. Impon\u00edan multas en casos de pendencia, insultos, murmuraciones contra las gentes y por toda acci\u00f3n opuesta a la moral y al decoro. Seg\u00fan el art\u00edculo 6 de su ley, la diversi\u00f3n de los componentes de la comunidad consistir\u00eda en danzas y la expansi\u00f3n, en el teatro, el cine, en veladas cient\u00edficas y literarias y en lecturas sobre agricultura y piscicultura.<\/div>\n<div>Port de la Selva era una rep\u00fablica libertaria en peque\u00f1o y realizaba el ideal de todos esos pueblos de Catalu\u00f1a, Andaluc\u00eda y la misma Castilla, que, en \u00e9pocas diferentes durante el pasado siglo, hab\u00edan proclamado su independencia y procedido a la divisi\u00f3n de tierras y a la emisi\u00f3n de su propia moneda. Langdon Davies crey\u00f3, de buena fe, que ello hab\u00eda sido creaci\u00f3n de los anarquistas y, sin embargo, no fue as\u00ed. La constituci\u00f3n de Port de la Selva de aquel tiempo hab\u00eda sido creada en 1929, poco antes del advenimiento de la Rep\u00fablica, por el movimiento cooperativista fundado en 1860 por el furrierista Femando Garrido. Este movimiento que no es nada revolucionario, ha mantenido a distancia al anarquismo y al socialismo pol\u00edtico y ha triunfado estableciendo en varias partes de Espa\u00f1a cooperativas productivas semejantes a la de Port de la Selva. Lo que es interesante de observar es cuan naturalmente se adaptan estas cooperativas a la escena espa\u00f1ola, ya que Port de la Selva es una de las viejas comunidades pescadoras de Catalu\u00f1a que han existido desde tiempo inmemorial. De Cadaqu\u00e9s, unos kil\u00f3metros m\u00e1s lejos, se sabe por documentos contempor\u00e1neos que hab\u00eda sido organizado de modo similar all\u00e1 por el siglo XVI. Otros documentos guardados en la iglesia del lugar hablan de Port de la Selva con su industria pesquera comunal. (V\u00e9ase Colectivismo agrario de Joaqu\u00edn Costa, p. 579-582.) Otra comunidad pesquera exactamente igual, en Tazones, cerca de Villaviciosa en Asturias, es descrita por el profesor Antonio Camacho en la Revista Nacional de Econom\u00eda.<\/div>\n<div>Henos pues ante una cooperativa productiva moderna encajada en una organizaci\u00f3n comunal antigua y funcionando perfectamente. Lo que ha sido hecho en Port de la Selva, rodeado de influencia anarquista, ha sido hecho tambi\u00e9n en Ans\u00f3, de ambiente carlista, mientras que la organizaci\u00f3n de cooperativas de Ll\u00e1nabes data del siglo XVIII y precede as\u00ed al menos en sesenta a\u00f1os al movimiento cooperativista europeo. As\u00ed, Ll\u00e1nabes ofrece un ejemplo m\u00e1s de lo verdadero de la observaci\u00f3n de San Agust\u00edn: \u00abNoliteforos ir\u00e9, in interiore Hispaniae habitat veritas\u00bb: No hay necesidad de buscar influencias del exterior: el origen de todas las cosas de Espa\u00f1a est\u00e1 en la Espa\u00f1a misma.<\/div>\n<div>En cuanto a los or\u00edgenes de estas comunidades agr\u00edcolas y pastorales, se ha probado que datan de la edad media (siglos IX y X) cuando los reyes y los nobles ansiosos por repoblar la inmensa zona \u00e1rida existente entre los montes Cant\u00e1bricos y los territorios que estaban en poder de los \u00e1rabes, daban tierras a comunidades de siervos liberados (las llamadas \u00abfamilias de criaci\u00f3n\u00bb) en condiciones muy ventajosas. Se usaban dos formas de cartas: o bien la \u00abcarta puebla\u00bb o \u00abcarta de poblaci\u00f3n\u00bb, como era asimismo llamada, que era un simple contrato hecho por el propietario de la hacienda con la comunidad, o bien un \u00abfuero municipal\u00bb, que aportaba consigo ciertos privilegios jur\u00eddicos y de autogobierno y que precisaba del consentimiento del rey. En ambos casos la costumbre era la de dar un solar a cada familia y la tierra a la comunidad que la divid\u00eda por periodos fijos entre todos sus miembros. Las villas que recib\u00edan \u00abcartas municipales\u00bb, eran sobre todo mercados (y por esta raz\u00f3n obten\u00edan privilegios m\u00e1s extensos) y se desenvolv\u00edan de modo diferente que las peque\u00f1as aldeas que solamente ten\u00edan \u00abcarta de poblaci\u00f3n\u00bb<\/div>\n<div>Despu\u00e9s de la reconquista de Toledo en 1085 cesaron de darse \u00abcartas de poblaci\u00f3n\u00bb Las nuevas tierras que iban siendo reconquistadas ten\u00edan una poblaci\u00f3n musulmana. Las \u00f3rdenes militares y los nobles a quienes el rey conced\u00eda extensiones de terreno se val\u00edan de esclavos moros para trabajarlas. Las ciudades recibieron \u00abfueros municipales\u00bb y generosas donaciones de tierra. Los emigrantes cristianos que ven\u00edan a ocuparla formaban un elemento aislado dentro de una poblaci\u00f3n heterog\u00e9nea. Todo lo que podemos decir bas\u00e1ndonos en las referencias hist\u00f3ricas (ya que no se han hecho investigaciones sobre los or\u00edgenes de la cuesti\u00f3n agraria en Espa\u00f1a) es que el contacto con los esclavos moros fue desmoralizador para los nuevos detentores de la tierra y, en consecuencia, las tierras que estaban en com\u00fan, al dejar de ser trabajadas, quedaron para el pastoreo llegando a ser, con el tiempo, monopolio de la gente rica quien, sola, instal\u00f3 all\u00ed sus reba\u00f1os. No hay modo de hallar la menor traza de comunidades agr\u00edcolas al sur del Tajo.<\/div>\n<div>En cuanto a las comunidades de pastores en los Pirineos, no se sabe si se formaron como las comunidades agr\u00edcolas de Le\u00f3n y Castilla por la necesidad de contentar a los habitantes de la regi\u00f3n fronteriza con algo por lo que valiera la pena luchar, o si datan de tiempos m\u00e1s antiguos. Es muy significativo que algunas de las tribus celt\u00edberas descritas por Estrab\u00f3n y por Diodoro de Sicilia practicaban precisamente un sistema similar comunal de agricultura y pastoreo. Es evidente que por toda Espa\u00f1a han conservado los pueblos el sistema comunal de pastoreo desde los tiempos romanos y visigodos.<\/div>\n<div>Desde luego, no hay nada que sea muy original en este sistema comunal de cultivar la tierra. En un tiempo fue general: en Rusia (el \u00abmir\u00bb), en Alemania (el \u00abflurzwang\u00bb), en Inglaterra (el sistema de \u00abcampo abierto\u00bb) Lo que es, no obstante, digno de observaci\u00f3n es que en Espa\u00f1a las comunidades de los pueblos desarrollaban espont\u00e1neamente, sobre esa base, un sistema extensivo de servicios municipales llegando a veces a alcanzar un estado avanzado de comunismo. Como hemos visto en el caso de Port de la Selva, la municipalidad prove\u00eda al pueblo de todo lo que necesitaba para su vida diaria y lo sosten\u00eda en caso de enfermedad o de vejez. En Ll\u00e1nabes hallaba sus necesidades de la otra vida igualmente atendidas.<\/div>\n<div>Podemos preguntarnos si es el car\u00e1cter espa\u00f1ol o las circunstancias econ\u00f3micas lo que ha conducido a este sorprendente desarrollo. Est\u00e1 claro que las peculiares condiciones agrarias de la pen\u00ednsula, la gran desolaci\u00f3n de muchos pueblos y la tardanza en el surgimiento de un elemental sistema capitalista hayan jugado su parte, pero no han sido los \u00fanicos factores que han contribuido. Cuando consideramos el n\u00famero de cofrad\u00edas que, hasta no hace mucho tiempo, pose\u00edan y trabajaban la tierra en com\u00fan en previsi\u00f3n a la vejez y como seguro para caso de enfermedad de sus miembros; cuando consideramos instituciones populares como la de Cort de la Seo en Valencia regularizando con una base puramente voluntaria un complicado sistema de regad\u00edo; cuando consideramos, por \u00faltimo, el sorprendente desarrollo, en a\u00f1os recientes, de las sociedades cooperativas y productivas en las cuales campesinos y pescadores adquir\u00edan las herramientas de trabajo, la tierra que necesitaban, las instalaciones necesarias para comprar y vender en com\u00fan, debemos reconocer que la clase trabajadora espa\u00f1ola posee un talento y capacidad espont\u00e1neos para la cooperaci\u00f3n que excede a todo lo que se pueda hallar hoy en otros pa\u00edses europeos.<\/div>\n<\/div>\n<div>Comunas campesinas y cooperativas (El laberinto espa\u00f1ol) &#8211; Gerald Brenan<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La aparici\u00f3n el pasado a\u00f1o del movimiento 15M y de las acampadas a lo largo y ancho del territorio de los pueblos de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, la naturalidad y sentido de plenitud con la que las gentes en las plazas se comportaban durante sus asambleas, lleva a la reflexi\u00f3n si esto podr\u00eda tratarse de una &hellip; <a href=\"http:\/\/www.upaya.es\/?p=1072\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Comunas campesinas y cooperativas (El laberinto espa\u00f1ol)<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.upaya.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1072"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.upaya.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.upaya.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.upaya.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.upaya.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1072"}],"version-history":[{"count":10,"href":"http:\/\/www.upaya.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1072\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1079,"href":"http:\/\/www.upaya.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1072\/revisions\/1079"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.upaya.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1072"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.upaya.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1072"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.upaya.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1072"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}